Colocar una cubierta de chapa en una nave parece sencillo, pero la diferencia entre un tejado que aguanta décadas y otro que gotea al primer temporal está en los detalles del montaje: la preparación de la estructura, la orientación de las grecas, los solapes y, sobre todo, cómo y dónde se atornilla. En esta guía te explicamos, paso a paso, cómo se ejecuta una cubierta de chapa simple en entornos industriales y agrícolas, para que sepas qué esperar de una instalación bien hecha.
Si lo que buscas es que lo hagamos por ti, puedes ver nuestro servicio de cubierta de chapa simple. Si prefieres entender el proceso, sigue leyendo.

Antes de empezar: estructura, pendiente y seguridad
La chapa se fija sobre un entramado de correas metálicas. Antes de subir el primer panel hay que comprobar tres cosas:
- Estado y separación de las correas. Deben estar niveladas y con la separación que admita el perfil de chapa elegido según su espesor y luz. En rehabilitación de naves, es el momento de revisar si la estructura existente está en buen estado o necesita refuerzo.
- Pendiente mínima. Una cubierta de chapa necesita cierta inclinación para evacuar el agua; a menor pendiente, más importancia tienen los solapes y el sellado. Definir bien la pendiente evita problemas de estanqueidad más adelante.
- Seguridad en altura. El montaje se hace sobre cubierta y a menudo a bastante altura, así que es imprescindible trabajar con líneas de vida y protección anticaídas. No es un extra: es lo que separa una obra profesional de un riesgo grave.
Cómo se pone un techo de chapa, paso a paso
El montaje de una chapa trapezoidal consiste en fijar cada panel al entramado de correas mediante tornillos, respetando el orden y la orientación correctos.
- Replanteo y arranque. Se empieza por un extremo del faldón, dejando el vuelo adecuado sobre el canalón. El primer panel marca la línea del resto, así que su alineación es crítica.
- Orientación de las grecas. La distribución de la chapa debe coincidir con las grecas superiores en el sentido correcto. Esto asegura la estanqueidad frente al agua y un buen comportamiento ante las dilataciones térmicas del metal.
- Solapes laterales. Cada panel solapa con el siguiente por la greca correspondiente. Un solape bien resuelto es lo que impide que el agua entre por los laterales.
- Solapes longitudinales. Si los faldones son muy largos, la cubrición se hace en más de un tramo. En el encuentro entre tramos se aplica un sellado especial para garantizar la estanqueidad del solape. La misma solución se emplea en el encuentro de los distintos planos de la cubierta.
- Remates. Cumbrera, laterales, limahoyas y el encuentro con canalones se cierran con remates y sellados específicos. Los remates mal ejecutados son la causa más habitual de filtraciones.
Cómo atornillar un techo de chapa correctamente
El atornillado es donde más fallos se cometen, y donde más se nota la experiencia.
- Tipo de tornillo. Se usan tornillos autorroscantes y autotaladrantes, capaces de perforar la correa metálica sin pretaladro.
- Arandela de estanqueidad. Cada tornillo debe llevar arandela con junta de goma (EPDM) para sellar la perforación. Sin ella, cada tornillo es una vía de entrada de agua.
- Dónde atornillar. La fijación se realiza en el punto que indique el sistema de chapa y la normativa del fabricante, cuidando no deformar el perfil. Atornillar en el sitio equivocado o en exceso compromete tanto la estanqueidad como la resistencia.
- Apriete justo. Ni flojo ni pasado: un apriete excesivo aplasta la arandela y rompe el sellado; uno insuficiente deja el panel suelto. El punto correcto es cuando la goma queda comprimida de forma uniforme, sin desbordar.
Errores habituales que acortan la vida de la cubierta
- Reutilizar tornillos o prescindir de las arandelas de goma.
- Solapes insuficientes o mal orientados respecto a los vientos dominantes.
- Descuidar los remates de cumbrera y los encuentros, por donde acaban apareciendo las goteras.
- No prever la condensación: en naves con humedad interior, una chapa simple sin tratamiento puede condensar. Se resuelve completando la instalación con aislamiento o mejorando la ventilación de la cubierta. Si la nave necesita aislar térmicamente, quizá te convenga valorar directamente un panel sándwich.
¿Chapa simple o una solución con aislamiento?
La cubierta de chapa simple es la opción más económica y rápida para cerrar naves donde no se necesita aislamiento térmico: almacenes, cobertizos agrícolas, naves de producción sin exigencias térmicas. Cuando sí hace falta controlar temperatura y condensación, el panel sándwich suele compensar. Elegir bien de inicio evita rehacer trabajo después.
Lo hacemos por ti
En Cubiertas Galaico Catalana instalamos cubiertas de chapa en naves industriales y agrícolas de principio a fin: revisión de la estructura, montaje, remates y seguridad en altura. Si estás valorando una cubierta nueva o la sustitución de la cubierta de tu nave, contáctanos sin compromiso y te asesoramos sobre la mejor solución para tu proyecto.
